Consultora por experiencia. Buscadora por naturaleza.
Me formé en comunicación y pasé más de veinte años entre juntas directivas y territorios. Aprendí a leer los sistemas humanos con la misma curiosidad con la que subo una montaña en bicicleta. La brújula que llevo conmigo no es una metáfora: es un recordatorio de que el norte importa menos que el propósito con el que caminas.

Cinco brújulas de trabajo.
Ética
La decisión difícil, tomada a tiempo, aunque cueste. Coherencia entre lo que digo, decido y hago.
Autoconocimiento
Entender desde dónde decidimos, qué nos mueve y también qué nos limita. Difícilmente podemos transformar algo que no somos capaces de mirar.
Equilibrio
Los resultados importan. También importa cómo llegamos a ellos. Un sistema que agota permanentemente a las personas termina debilitando su propia capacidad.
Conciliación
Poner en la misma mesa a quienes normalmente no hablan. Escuchar intereses distintos, construir confianza y encontrar posibilidades donde antes solo había posiciones.
Regeneración
No preguntarnos solamente cómo reducir el daño, sino qué capacidad podemos ayudar a recuperar, fortalecer o generar en las personas, las organizaciones y los sistemas de los que formamos parte.
Mi historia
Mi carrera empezó en la comunicación y pronto se amplió hacia los asuntos corporativos, la sostenibilidad y el trabajo con comunidades y territorios. Durante años trabajé desde las empresas, articulando actores, construyendo acuerdos y convirtiendo estrategias en acción.
Después llegaron experiencias que ampliaron mi mirada: trabajar entre sectores y países, liderar procesos multiactor y acercarme a la agricultura y la ganadería regenerativa.
Ahí empezaron a aparecer nuevas preguntas sobre nuestra manera de organizarnos, tomar decisiones y relacionarnos con los sistemas de los que formamos parte. Hoy sigo queriendo hacer que las cosas pasen. Pero también me importa preguntarme qué capacidad dejamos instalada cuando nos vamos.
Más de 20 años entre corporativo, ONG y consultoría.
De la sostenibilidad a la regeneración.
La sostenibilidad fue el punto de partida. La regeneración está ampliando la pregunta.
La idea es pasar de preguntarnos únicamente cómo reducimos nuestro impacto a incorporar también cómo aumentamos la capacidad de las personas, las organizaciones y los sistemas de los que formamos parte.
Del reporte al sistema
La sostenibilidad no ocurre únicamente en un informe. Ocurre en las decisiones, relaciones y territorios donde opera una organización.
Lo social no es un componente
Las personas, relaciones, comunidades, cultura y territorio no son piezas periféricas que se añaden a una estrategia. Son parte del sistema.
De sostener a regenerar
No preguntarnos solamente cómo reducir impactos, sino también cómo aumentar la capacidad de las personas, las organizaciones y los sistemas de los que formamos parte.
¿Empezamos por una primera conversación?
Cuéntame qué estás explorando o qué desafío tienes entre manos. Te responderé personalmente en los próximos días.
